Margarita Palacios/ La Paz.- Viajar es entre muchas cosas maravillosas una oportunidad de transformación y de empoderamiento. Pero puede convertirse en algo muy estresante si se busca sobreexponerse en redes sociales y se presta atención en hacer la pose “casual” perfecta para lograr una foto perfecta. 

Nos están vendiendo la imagen de viajeras perfectas, poco realistas de las que llegan al destino solo pensando en la foto y se olvidan de la gente local, de la experiencia. Se está volviendo cada vez más común salir a las seis de la mañana, antes de que se despierte la gente, cargando el sombrero y el vestido de colores para posar en lugares muy fríos o con abrigos en lugares calientes.

Esta presión por mostrarnos perfectas genera frustración y ansiedad. Por eso te propongo que le pongamos un alto. No necesitas cargar tu kit de maquillaje, ni tu plancha de pelo, ni ropa de todos los colores. La belleza lo llevamos en la sonrisa.

Esta tendencia destructiva nos hacen creer que la única forma de viajar es como esa persona te lo está mostrando en Instagram. Gastando mucho dinero en paquetes turísticos, en hoteles cinco estrellas. Entonces te desilusionas creyendo que nunca lograrás ahorrar tanto y dejas atrás tu sueño. Déjame decirte que viajar no es tan caro como nos lo hacen creer y que el mundo es un lugar hospitalario.

Mi objetivo es inspirarte a viajar, apoyarte a que des ese primer paso y que juntas defendamos nuestra aceptación personal para mostrar a otras mujeres que pueden cumplir todo lo que se propongan. Este proyecto lucha contra la necesidad de ser bellas. El modelo a seguir es ser nosotras mismas. Tu puedes, tu eres capaz, tu vales, tu importas, tu haces la diferencia.