Margarita Palacios/ La Paz.- Les voy a contar cómo fue que hice el mejor viaje de mi vida. Yo había renunciado a un trabajo agobiante. De esos que de tanto trabajar te apagan la velita de tus sueños. Cuando me quedé sin saber que haría de mi vida, una de las viajeras que yo seguía en Instagram, Lina Maestre del blog Patoneando, lanzó su primer viaje grupal de mujeres. Todas las señales me decían que sí. Que yo me merecía ese viaje. Tenía los ahorros suficientes, siempre había soñado con conocer Colombia y además, me hacía tan feliz seguirla en Instagram, que ¿porqué no?

Con miedo a desanimarme, le escribí al WhatsApp y ese preciso momento Lina me mandó un audio. ¿Ubican esos nervios que sientes al estar en contacto con alguien que admiras un montón? Ya había dado ese primer paso, ella me dio todas las facilidades para que pueda estar allá, no podía hecharme para atrás. Es ahora o nunca, me dije y empecé por averiguar más del viaje, con el corazón que se salía de emoción.

Benditos esos amigos que además de motivarte a irte de viaje, te dan más opciones para continuar. Nunca me voy a olvidar lo que Vale me dijo “Si ya estás gastando esa plata para llegar a Colombia, porqué no aplicas a WorldPackers y te quedas más tiempo? Sí, claro. Era lógico. Pero que miedo me daba con tan sólo imaginarlo.

Así que de pura curiosidad, y con tanta incredulidad de que se podía viajar haciendo voluntariados a cambio de techo y comida me postulé un sábado en la mañana a tres hostales colombianos. Luego me fui al banco a averiguar cómo sacaría dinero estando en Colombia y en eso, me escriben aceptándo mi voluntariado. No había pasado ni dos horas y ya tenía una respuesta positiva. Era muy increíble como para ser cierto.

Viajé tres días para llegar al viaje grupal de Lina. Una noche y media en bus hasta Lima para alivianar los costos y luego en avión hacia Bogotá. Cuando estaba en el punto de encuentro, no podía creer que había hecho todo esto para estar en un evento que de paso duraba un fin de semana. ¿Y si en realidad Lina no es como se muestra en Instagram? y ¿si el evento termina siendo aburrido? Empezaron a preguntarme esos mis mounstritos internos.

Más bien que sólo fueron mis miedos. Porque Lina nos recibió con un beso y un abrazo, en el bus empezó a contarnos historias, hacía chistes de rato en rato. Definitivamente, era igual o más linda en persona.

Asistir a ese evento fue lo mejor que pude haber hecho antes de viajar. Aunque me hubiera gustado poder ir a un taller así de bueno en mi país para luego empezar el viaje siguiento todos los consejos. Para saber cosas que parecen obvias, pero no lo son como por ejemplo yo debía haber tramitado un seguro médico antes de viajar o me debía haber informado a la perfección de las políticas migratorias que tiene cada país para no tener problemas en el aereopuerto.

Apliqué todos sus consejos al pie de la letra. Era como si sus recomendaciones estaban siempre presentes en mi viaje. Aveces parecieran consejos tan obvios, pero varios amigos mochileros han caído ciegamente que vale la pena escuchar a los que tienen experiencia.

Lo más lindo de todo, es que conocí chicas re buena onda que se emocionaban dándome recomendaciones para el viaje. Habían recorrido tanto por su país que yo trataba de anotar todo para no olvidarlo.

 

Y eso no es todo. Durante mis tres meses de viaje por varias ciudades y pueblos de Colombia, sabía que a dos horas de Santa Marta estaba Jordanys en Barranquilla, y que si iba a Bogotá podría buscar a Mulata. De hecho, cuando me fui a Cali escribí a Tashi_Gotol (así la encuentran en Instagram) para que me de información de su ciudad, me dio pena no haber tenido tiempo para verla pero qué linda es esa sensación de saber que hay alguien que conoces está cerca y que aunque viajes sola, sabes que alguien estará ahí en casos de emergencia.

 

Pero lo más lindo de todo, fue que por azares del destino me reencontré en Salento con Natt, otra de las viajeras que fue al evento de Lina y juntas nos fuimos a conocer ese hermoso Valle del Cocora.

 

Ahora Lina organiza su tercer viaje grupal de mujeres, que se realizará del 9 al 11 de noviembre en Cartagena, darán un taller en una isla, habrá tertulia sobre empoderamiento femenino con una médica sexóloga y se me hace que esta vez también irá una boliviana que inspira un montón. Ya nos iremos enterando. Lo que si ha revelado Lina es que pronto publicará de manera independiente su primer libro “El arte de viajar sola” que sirve como un manual sin fecha de caducidad. Espero tenerlo pronto en mis manos, y que con este texto les haya inspirado a seguirla.